sab 14a. Ordinario año Par (Id=470)

Antífona de Entrada

Llegue hasta ti mi súplica; inclina tu oído a mi clamor, Señor.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Soy un hombre de labios impuros, y he visto con mis ojos al Señor de los ejércitos

Lectura del libro del profeta Isaías
6, 1-8

El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado en un trono alto y magnífico; la orla de su manto llenaba el templo. Había dos serafines junto a él, con seis alas cada uno: con un par se cubrían el rostro, con otro se cubrían los pies, y con el otro volaban. Y se gritaban el uno al otro:
"¡Santo, santo, santo es el Señor Dios de los ejércitos, su gloria llena toda la tierra!"
Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenaba de humo. Entonces
exclamé:
"¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, y he visto con mis ojos al Rey y Señor todopoderoso"
Uno de los seres de fuego voló hacia mi trayendo un carbón encendido que había tomado del altar con las tenazas; tocó con é mi boca y me dijo:
"Al tocar esto tus labios desaparece tu culpa y se perdona tu pecado".
Entonces oí la voz del Señor, que decía:
"¿A quién enviaré?, quién irá por nosotros?"
Respondí:
"Aquí estoy, Señor, envíame".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 92, 1ab.1c-2.5

Señor, tú eres nuestro rey.

Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad.
Señor, tú eres nuestro rey.

Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno y para siempre está firme tu trono.
Señor, tú eres nuestro rey.

Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, la santidad adorna tu templo.
Señor, tú eres nuestro rey.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes.
Aleluya.

Evangelio

No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
10, 24-33

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:
"El discípulo no es más que el maestro, ni el criado más que su señor; le basta al discípulo ser como su maestro, y al criado como su Señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Satanás, ¡qué no dirán de sus servidores!
No teman a los hombres, porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.
¿No se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo; porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo
reconoceré ante mi Padre que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre
que está en los cielos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Mira con bondad, Señor, los sacrificios que te presentamos, para que, al celebrar la pasión de tu Hijo en este sacramento, gocemos de sus frutos en nuestro corazón.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La salvación por Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, lo redimiste por tu misericordia, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría.
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Los discípulos reconocieron al Señor Jesús al partir el pan.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Alimentados con esta Eucaristía, te hacemos presente, Señor, nuestra acción de gracias, implorando de tu misericordia que el Espíritu Santo mantenga siempre vivo el amor a la verdad en quienes ha recibido la fuerza de lo alto.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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